perro niño

El perro y el niño

La convivencia armoniosa entre el perro y el niño

Un perro en casa es siempre una presencia extremadamente beneficiosa para el niño que vive en contacto con él.

El contacto con el perro puede incluso promover el sentido de la responsabilidad de un niño. El niño debe aprender a comunicarse con el perro, y como las palabras son inútiles, aprende a utilizar el lenguaje de signos, lo que también le ayuda a acercarse a sus compañeros.

El perro a menudo aporta una sensación de seguridad y a menudo calma las tensiones de la casa con su mera presencia. Estos ayudan a mantener el contacto entre los miembros del hogar y, en general, ayudan a calmar a las personas en situaciones de crisis.

Existen muchos lados positivos en la convivencia entre el niño y el perro. Sin embargo, también hay algunos aspectos negativos y riesgos que deben tenerse en cuenta, especialmente cuando se trata de niños pequeños o muy pequeños.

Para preparar adecuadamente a los niños y estar listo para adiestrar a su perro, debe ante todo conocer el razonamiento y la lógica del perro para comprender plenamente cómo reacciona en determinadas situaciones. El error que los humanos a menudo cometen es tratar al perro como a los demás humanos de la casa.

Sin embargo, el perro no es un humano y nunca lo será. Aunque es un miembro de la familia por derecho propio, sigue siendo un animal que reacciona como tal en todo momento. Su comprensión y percepción es diferente a la de los humanos.

Por lo tanto, el conocimiento de la psicología canina es esencial para la una convivencia óptima y armoniosa entre el perro y los niños en la casa y así garantizar la seguridad de todos, tanto de los perros como de los humanos.

Causas de las mordeduras de perro en los niños

chien enfant morsure

Muy a menudo, suele ser el perro de la familia es el que ataca al niño, a veces confundiendo sus acciones con la agresividad. Incluso si el perro de la familia es un adorable perrito que siempre está listo para jugar con todos, es completamente impensable dejar al niño con el perro desatendido y sin ningún tipo de supervisión.

Debido a que el niño no conoce la naturaleza del perro, a veces puede realizar un gesto brusco que asuste al perro o sea mal interpretado por el perro, lo que lo lleva a defenderse mordiendo al niño. No busca lastimar voluntariamente sino que busca defenderse o protegerse de acuerdo a sus propios instintos.

Desgraciadamente, escuchamos con demasiada frecuencia: “el perro que muerde, merece la muerte”. Esta abominante afirmación revela claramente la incomprensión de los humanos hacia el razonamiento y la lógica canina. El único medio de defensa de un perro suele ser morder, por lo que es impensable pensar que el perro nunca morderá.

La educación del perro y del niño

El adiestramiento de los perros debe incluir automáticamente la educación de los niños que deben llevar a cabo con los perros. Es esencial que los padres que quieran adoptar un perro enseñen a sus hijos a tratar a todos los perros con respeto y con la máxima precaución posible. 

El perro y los niños de 0 a 10 años

Los niños muy pequeños suelen ser los más propensos a ser mordidos por un perro debido a su incomprensión causada por su edad demasiado joven, su falta de educación, su grande impulsividad o incluso a veces por su amor demasiado grande hacia los animales.

Los niños muy pequeños no son conscientes del peligro que representa un perro. Sólo quieren jugar con el perrito , aunque el perro no quiera necesariamente hacer lo mismo.

Los perros no son siempre cachorros o juguetes, y aunque sean los perros más dulces y tranquilos del mundo, sus reacciones son siempre impredecibles, sin importar la situación.

Hasta la edad aproximada de 5 años, la mayoría de los niños son incapaces de respetar conscientemente al perro. El cuidado del perro se hace posible para los niños de 10 a 12 años por lo menos.

Sin embargo, es muy importante que el niño sea consciente de sus responsabilidades antes de poder cuidar de un perro. No todos los niños de 10 años pueden cuidar de un perro.

Por lo tanto, es esencial educar a su perro pero también educar a sus hijos al mismo tiempo, estas dos tareas van siempre ligadas. 

Algunos creen que el perro debe respetar en todo momento a los humanos. Es cierto que el perro debe someterse a su amo, pero como la reacción del perro varía según su criterio y su capacidad de comprensión, los humanos deben aprender a respetar los límites de su perro, educándolo adecuadamente para que pueda reaccionar bien en todas las situaciones.

La responsabilidad del ser humano hacia el perro

El perro sigue siendo en todo momento responsabilidad de su dueño. Cuando el deseo de tener un perro está presente, es importante ser consciente de la inmensa responsabilidad que implica la presencia de un perro en la casa, tanto para los miembros de la familia como para los que viven fuera.

La responsabilidad no se limita al propio terreno o a la casa, esta es ilimitada y de por vida para el dueño. 

En general, los niños y los animales tienen una muy buena relación y suelen convertirse en compañeros de juego inseparables. Sin embargo, la relación entre un perro y un niño siempre debe vigilarse, especialmente con los niños muy pequeños.

La responsabilidad del dueño es proporcionar al perro una educación adecuada y una protección para él y su familia.

  • Socializa al perro desde una edad muy temprana
  • Nunca dejes a tu perro vagar libremente y sin ningún tipo de supervisión
  • Proporciona al perro un recinto cercado y seguro para él y para los demás
  • Nunca dejes a los niños pequeños desatendidos con un perro
  • Vigila el acercamiento de los niños al perro cuando caminan o están en contacto con él
  • Asegúrate de que los niños se acerquen al perro con cuidado y de la manera correcta para su propia seguridad y la del perro también
  • Enseña a los niños a comportarse en presencia de un perro. El perro de la familia puede tolerar ciertos comportamientos, mientras que un perro extranjero puede reaccionar de forma muy diferente
  • Elija el perro con cuidado y evalúe todas sus características particulares
  • Haga que el perro no reproductor sea castrado o esterilizado 
  • Enseñe a su familia y amigos a acariciar al perro y a no abrazarlo, ya que algunos perros no lo toleran en absoluto

Razas de perros para niños

Aunque todas las razas de perros pueden ser excelentes compañeros, algunas razas de perros son básicamente más pacientes que otras y es más probable que sean más tolerantes que otras.

Los humanos a menudo creen de forma errónea que las razas pequeñas son más aptas para los niños. Es cierto que a menudo sucede que lo contrario. El perro pequeño suele ser menos tolerante porque, debido a su pequeño tamaño, se siente más vulnerable y suele reaccionar violentamente para asegurar su supervivencia.

Dependiendo de su carácter, un chihuahua puede ser a veces más peligroso que un Bullmastiff en presencia de un niño. El Bullmastiff debe ser vigilado por su tamaño porque puede molestar fácilmente a un niño muy pequeño por su exceso de entusiasmo, pero el Chihuahua puede ser a veces muy agresivo y puede ser incluso más peligroso que un perro muy grande.

Las razas de perros más pacientes con los niños:

Independientemente de la raza elegida, es importante estar bien informado sobre las características básicas del perro para poder realizar así la elección correcta y óptima. Carácter, tamaño, necesidad de actividad, etc. son todos los criterios que deberán ser bien establecidos antes de elegir un perro para convivir con los niños. Más información sobre las razas de perros.

Debe evitarse elegir un perro para complacer a los niños. Los niños muy pequeños no se preocuparán de alimentar, lavar o recoger las necesidades del perro. Los padres deben darse cuenta de que la responsabilidad es suya durante toda la vida del animal.

Dado que un perro puede vivir fácilmente entre los 10 y 15 años de edad, hay que estar realmente seguro de tomar la decisión correcta y estar dispuesto a invertir plenamente en esa responsabilidad, tanto financiera como personalmente y en la educación del perro, así como de los miembros de la casa y su séquito.

Adoptar un perro – Guías detalladas

Es importante elegir el perro adecuado para el estilo de vida de la casa y del dueño  y no sólo por su apariencia, que a menudo es crujiente para todos.

Conclusión

El perro acepta al niño tal como es sin juzgarlo. Asimismo, el perro llevará también al niño a ser consciente de la diferencia, a modular su reacción permitiéndole afrontar mejor ciertas situaciones.

Sin embargo, el perro no debe ser nunca responsabilidad del niño sino de los padres en todo momento.

Así, los seres humanos que viven con el perro deben aprender a comprender el modo de funcionamiento del perro y a respetar sus límites para que sea posible que los perros y los humanos vivan juntos en total armonía durante el mayor tiempo posible.

Un perro es una maravillosa compañía para todos los miembros de su familia. Un perro respetado y feliz generalmente hace a su familia la más feliz de todas, estando siempre dispuesto a protegerlos contra viento y marea y a quererlos más que a nada ni nadie, a menudo sin pedir, por ello, nada a cambio.

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