7 razas de perros polacos (¡con fotos!)

pomerania encima de un banco

Polonia es un país que ha dado origen a varias razas de perros, las cuales se han expandido por todo el continente. Aunque cada uno de estos linajes tiene sus propios rasgos de identidad, la mayoría de los perros polacos presumen de un pelaje abundante y tamaño medio, ya que en un principio se utilizaban para la caza y trabajaban en condiciones de frío extremo.

Por suerte, aquellos tiempos de trabajo forzado han quedado atrás y hoy en día estos canes pueden ser compañeros maravillosos que se adaptan a la vida en familia.

Te contamos cuáles son las siete razas de perros polacos más famosas que debes conocer si quieres adoptar a un amigo de cuatro patas que venga de esas tierras bañadas por el Mar Báltico.

Sabueso polaco

sabueso polaco de pie

Los orígenes de estos peludos se remontan a la Polonia de la Edad Media, producto de cruces sucesivos entre bloodhounds, también conocidos como perros de San Humberto, y sabuesos alemanes. De sus antecesores conservan las arrugas en la cara, sobre todo en la frente, además de orejas caídas y pelaje corto en tonos parduzcos.

El agudo olfato de los Sabuesos polacos hizo que fueran históricamente utilizados como cazadores de pequeños mamíferos. Sin embargo, hoy en día han perdido esos instintos y son perros domésticos, tranquilos y con un temperamento dócil y fácil de adiestrar. Además, no demandan muchos cuidados, en cuanto a pelaje o uñas, y tampoco suelen sufrir de enfermedades o malformaciones. Por eso, son una excelente opción para personas que nunca han tenido una mascota.

Gonczy Polski

Gonczy Polski

También se le conoce como perro de caza polaco, aunque su nombre en inglés, polish hound, puede crear confusiones con el sabueso polaco, por lo que es preferible llamarlo Gonczy. Por su origen, es un can acostumbrado a las bajas temperaturas, las que resiste muy bien gracias a su doble capa de pelo. En contraste, el calor no es su ambiente ideal, pero puede soportarlo siempre y cuando las condiciones no sean demasiado extremas. 

El Gonczy promedio mide unos 55 centímetros y pesa alrededor de 23 kilogramos, medidas nada desdeñables para una mascota. Por eso, y aunque se puede adaptar a la vida en un apartamento, es preferible que su hogar tenga espacios abiertos para que pueda sentirse realmente a gusto. Es sociable, inteligente y casi siempre está de buen humor, por lo que resulta un excelente compañero para familias.

Pastor de las llanuras

Pastor de las llanuras

Nos encanta llamar peludos a los perros, pero cuando hablamos del pastor de las llanuras ya no es solo un apodo cariñoso, sino que de verdad hace referencia a su aspecto. Tiene un pelaje largo, lacio y espeso que suele cubrir sus ojos y buena parte de su cara. Por esta razón, es importante cepillarlo a diario y llevarlo a la peluquería con cierta frecuencia. Así se evitará que se formen nudos. 

Los Pastores de las llanuras son estupendos perros familiares por su carácter tranquilo y apacible que los convierte en los mejores amigos de los niños. Ahora bien, les cuesta confiar en las personas que no sean de su círculo cercano y se muestran reservados con los extraños. Por este motivo, la socialización temprana es importante para prevenir comportamientos agresivos.

Lebrel polaco

Lebrel polaco 1

Ahora nos encontramos con una raza de perros esbeltos, altos y muy elegantes que parecen caballos en miniatura. Los Lebrels presumen de un gran tamaño que puede llegar a alcanzar hasta 80 centímetros de altura y pesar hasta 50 kilogramos. Su cuerpo es robusto, musculoso y suelen ser enérgicos cuando están al aire libre. Sin embargo, su personalidad es algo tímida y se muestran independientes, incluso un poco territoriales, si están cerca de otros perros.

El pelaje de los Lebrels polacos es duro y no muy largo, y casi siempre se queda adherido a su piel. Los colores pueden ir desde tonos parduzcos hasta negro intenso, pero también hay algunos blancos con manchas oscuras. Suelen ser fáciles de adiestrar, pero su gran tamaño les impide adaptarse a espacios pequeños, por lo que la vida en un apartamento no es la mejor opción para ellos.

Pomerania

pomerania sonriendo

A diferencia de los anteriores, los pomeranias no son perros polacos muy grandes, sino todo lo contrario. Con solo verlos nos podemos imaginar una vida activa en espacios reducidos en los que se vuelve un miembro más de la familia.

Esa idea no está lejos de la realidad, pues estos amigos de cuatro patas se adaptan muy bien a distintos estilos de convivencia, incluso si eso implica no contar con espacios abiertos en los que correr a sus anchas. Eso sí, necesitan su paseo diario para drenar energía y mantener su salud tanto física como psicológica.

Los pomeranias entran en la categoría de perros toy, ya que su altura no excede los 20 centímetros y pesan un máximo de 4 kilogramos. El llamativo pelaje es lacio y abundante, y aunque casi siempre lo imaginamos en tonos naranjas o cobrizos, puede ir desde blanco hasta negro, pasando incluso por matices azulados y marrones. 

Pastor de Tatra

pastor de tatra de pie

Ahora trataremos con una raza de perros polacos cuya apariencia está a medio camino entre los lobos y los osos polares gracias a su pelaje blanco y abundante. Son excelentes guardianes y no dejan escapar ningún estímulo sin lanzar un ladrido de advertencia. Tienden a vivir de forma independiente, pero se mantienen leales y cariñosos con sus amos, mientras que desconfían siempre de los extraños.

Los Pastores de Tatra son originarios de los Montes Tatras, una zona montañosa del sur de Polonia. Se cree que han existido desde el siglo XIV. Están acostumbrados al frío y resisten condiciones extremas de humedad.

Spaniel de caza polaco

Esta curiosa raza es el resultado de varios cruces entre diferentes tipos de spaniels en el siglo XIX. Estos perros se caracterizan por su pelaje blanco con manchas marrones y sus orejas caídas y peludas, que le dan un aspecto desgarbado y melancólico. Sin embargo, el temperamento suele ser bastante enérgico y entusiasta, pero a la vez muy fácil de entrenar y habituar al estilo de vida de cada hogar. 

Desde que son cachorros, los spaniel de caza polacos demuestran sus instintos de cazadores persiguiendo pequeños animales como lagartijas o ratones. Aun así, no dejan de ser excelentes perros de compañía y se llevan bien con niños y ancianos.

Los perros polacos no son demasiado comunes en España. Sin embargo, Polonia nos ha regalado ejemplares que merece la pena descubrir y convertir en nuestros compañeros de vida. 

Fuentes de las imágenes

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *