¿Los perros pueden comer coco?

perros coco

El coco es una fruta tropical obtenida del cocotero, la palmera más cultivada mundialmente. De cáscara gruesa y peluda, y pulpa blanca con un sabor que recuerda a frutos secos, existen principalmente tres variedades: gigante, enano e híbrido, y cada uno de ellos se destina a la elaboración de distintos productos.

Tiene un sabor y un aroma que te teletransporta a las paradisíacas playas del Pacífico, y podrás saciar tu sed gracias a la refrescante agua que guarda en su interior.

El coco es una de las frutas más calóricas que conocemos, pero con un sinfín de propiedades nutritivas. Sus múltiples beneficios también pueden ser aprovechados por nuestros amigos de cuatro patas ya que los perros pueden comer coco. A continuación, te contamos cómo puedes proporcionárselo de una forma segura.

¿Los perros pueden comer coco?

perro con un coco

Sí, los perros pueden comer coco, así que… ya puedes darle un trocito del que estás comiendo ahora mismo, ¡pero sólo uno!, ya que su consumo debe ser ocasional y en cantidades moderadas.

Beneficios del coco para los perros

Su pulpa, o también llamada carne, es rica en grasas saludables, minerales, vitaminas y fibra, haciendo del coco un alimento valioso para incorporar en la dieta de nuestros perros. Estos son algunos de sus beneficios:

  • Tiene efecto antiinflamatorio, acelerando la cicatrización de heridas, recuperación de procesos alérgicos y calmando el picazón; también mejora las articulaciones si padece artritis [1].
  • Potencia el sistema inmune, importante para combatir infecciones causadas por virus, bacterias, hongos o parásitos [2].
  • Mejora el estado de la piel y calidad del pelaje.
  • Tiene efecto antioxidante, gracias a los niveles de vitamina E, grupo B y compuestos fenólicos  [3].
  • Aporta energía, ya que por cada 100 gr de coco, ingerimos aproximadamente 350 calorías.
  • Regula el tránsito intestinal, la consistencia de las heces y mantiene una flora equilibrada gracias a su contenido en fibra.
  • Protege la función cognitiva en perros de avanzada edad gracias al aporte de ácidos grasos de cadena media, entre los cuales predomina el ácido láurico [4, 5]. Se ha descubierto que dietas cetogénicas compuestas por este tipo de ácido graso, poseen propiedades antiepilépticas, pero ¡cuidado! nunca debe sustituir la medicación pautada por su veterinario [6]. Además, el ácido láurico genera un perfil lipídico en sangre más saludable, reduciendo el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas [7].

¿Cuánto coco puede comer mi perro?

Teniendo en cuenta que es una fruta muy calórica, debemos valorar qué estilo de vida lleva nuestro perro, es decir, si es un perro jóven y activo, su demanda energética será mayor que la de un perro geronte y sedentario, por tanto, el primero podrá consumir más de cantidad; también tenemos que considerar si se trata de una raza pequeña o grande.

Dicho lo cual, la dosis de coco que puede comer cada perro es diferente, pero no debe suponer más de un 10% de su dieta, y como mucho debería comer coco dos o tres veces a la semana.

¿Cómo darle coco a mi perro?

El primer paso es retirar la cáscara exterior gruesa y vellosa, y la capa intermedia fibrosa y áspera. Seguidamente, cortaremos el coco en pequeñas porciones, en función del tamaño de tu perro. Puedes mezclar estos pedazos con su pienso habitual o dárselos en forma de golosinas. Otra idea divertida es rallar el coco y espolvorearlo sobre su alimento para darle un toque de sabor. También puedes batirlo con otras frutas y aportarle un extra de nutrientes.

Es importante que introduzcas el coco de forma gradual para detectar si le produce alguna intolerancia.

¿Puede ser peligroso?

Los perros pueden comer coco, pero hay situaciones en las que el riesgo para nuestras mascotas es mayor que los beneficios:

  • Ingerir la corteza exterior puede suponer un riesgo para la salud de los perros, pudiendo quedar atascada en el tracto gastrointestinal y/o causar irritación; además, le produciría una digestión pesada, ya que ésta no se digiere.
  • Debido a los altos niveles de grasa de los cocos, si nos excedemos, podríamos producir una ganancia de peso indeseada y promover la obesidad, afectando a su salud y la de sus articulaciones. Además, en animales que padecen diabetes o sufren afecciones hepáticas, pancreáticas o digestivas, que tienen requerimientos nutricionales bajos en grasas, podríamos agravar su enfermedad.
  • Por el alto contenido en potasio, desaconsejamos ofrecer coco a perros con ciertos trastornos renales o enfermedad de Addison, ya que estas patologías predisponen a acumular potasio, aumentando el riesgo de hiperkalemia y sus severos efectos en la actividad cardíaca.  
  • Si tu perro presenta intolerancia al coco, los signos que puede mostrar son tos, urticaria, picazón, secreción nasal, inflamación, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento. Por tanto, si detectas alguno de estos signos, no le vuelvas a dar de comer coco.

¿Qué hacer si mi perro come demasiado coco?

Si tu perro come altas cantidades de coco, es importante que lo mantengas en observación durante las horas posteriores por si manifestase algún síntoma, como vómitos o diarreas; en ese caso deberías llevarle a su veterinario para que le hagan un chequeo, probablemente alguna prueba diagnóstica y medicarlo frente a los signos clínicos que presente.

¿Mi perro puede beber leche de coco?

leche de coco

La leche de coco se elabora rallando y machacando su pulpa y mezclandola con agua. Si la elaboras tú, a partir de un coco crudo, puedes esparcir una cucharada encima de su pienso dos o tres veces por semana

En cambio, la leche de coco procesada de los supermercados puede contener elevados niveles de conservantes, edulcorantes y azúcares añadidos, con lo cual, no sería apta para dársela a tu mascota.

¿Y agua de coco?

agua de coco

El agua de coco es el líquido que se encuentra dentro del fruto inmaduro. Contiene más potasio y menos azúcar que la carne, es por ello que hay quienes la comparan con una bebida isotónica, capaz de mantener el equilibrio electrolítico del organismo, además de aportar energía e hidratación [8, 9].

Puedes ofrecerle a tu perro un par de cucharadas a la semana o congelarla en cubitos de hielo e introducirlos en su cuenco de agua para darle un toque refrescante, pero ten en cuenta que no sustituye el agua como tal.

No recomendamos dar a los perros agua de coco procesada por los altos niveles de aditivos no saludables.

¿Y aceite de coco?

aceite de coco

El aceite de coco se obtiene prensando la pulpa del coco. Contiene un 90% de ácidos grasos saturados, por ello los perros deben tomar aceite de coco con moderación.

En nutrición, está presente en multitud de piensos comerciales o como suplemento alimenticio, por sus propiedades antiinflamatorias [10]. La cantidad recomendada es ½ cucharada cada 10 kg, pero recomendamos empezar con ¼ para observar cómo le sienta e ir incrementando la dosis progresivamente. Es importante que sepas que el aceite de coco no contiene ácidos grasos esenciales omega 3 ni 6, así que suplementar su dieta con aceite de coco como única fuente de grasa no es correcto.

También lo encontramos en champús o sprays, usados para mantener un pelaje suave y brillante, y una piel sana, y como ungüento para aplicar de forma tópica, sobre todo en almohadillas y trufas agrietadas, en zonas de piel secas e inflamadas, y por encima de lesiones por su propiedad protectora.

Alternativas al coco

El coco es uno de los alimentos que podemos incorporar en la dieta de nuestras mascotas, pero hay multitud de opciones más:

Conclusión

El coco es una excelente fruta para incorporar en la dieta de tu perro. Por su elevado contenido calórico, debes ofrecerle coco un máximo de dos o tres veces a la semana, ya sea en su forma cruda, cortada en pequeñas porciones, o en forma de leche, agua o aceite, siempre naturales, no procesados.

Entre sus beneficios subrayamos su efecto antiinflamatorio, potenciador del sistema inmune, protector de la barrera cutánea y la función cognitiva, y el aporte de energía. Si le das más coco de lo que su cuerpo puede tolerar, podrías causarle problemas intestinales. Debes tomar especial precaución en perros con sobrepeso o que padezcan alguna enfermedad por la cual requieran dietas bajas en grasas y/o potasio.

Si tienes alguna duda acerca del coco y su impacto en tu mascota, háznoslo saber en comentarios.

Referencias

[1] Lima EB, Sousa CN, Meneses LN, Ximenes NC, Santos Júnior MA, Vasconcelos GS, Lima NB, Patrocínio MC, Macedo D, Vasconcelos SM. Cocos nucifera (L.) (Arecaceae): A phytochemical and pharmacological review. Braz J Med Biol Res. 2015 Nov;48(11):953-64. doi: 10.1590/1414-431X20154773. Epub 2015 Aug 18. PMID: 26292222; PMCID: PMC4671521.

[2] Mat K, Abdul Kari Z, Rusli ND, Che Harun H, Wei LS, Rahman MM, Mohd Khalid HN, Mohd Ali Hanafiah MH, Mohamad Sukri SA, Raja Khalif RIA, Mohd Zin Z, Mohd Zainol MK, Panadi M, Mohd Nor MF, Goh KW. Coconut Palm: Food, Feed, and Nutraceutical Properties. Animals (Basel). 2022 Aug 17;12(16):2107. doi: 10.3390/ani12162107. PMID: 36009697; PMCID: PMC9405385.

[3] K.G. Nevin, T. Rajamohan. Virgin coconut oil supplemented diet increases the antioxidant status in rats. Food Chemistry, Volume 99, Issue 2, 2006, Pages 260-266, ISSN 0308-8146. https://doi.org/10.1016/j.foodchem.2005.06.056.

[4] Pan Y, Larson B, Araujo JA, Lau W, de Rivera C, Santana R, Gore A, Milgram NW. Dietary supplementation with medium-chain TAG has long-lasting cognition-enhancing effects in aged dogs. Br J Nutr. 2010 Jun;103(12):1746-54. doi: 10.1017/S0007114510000097. Epub 2010 Feb 9. PMID: 20141643.

[5] Fernando WM, Martins IJ, Goozee KG, Brennan CS, Jayasena V, Martins RN. The role of dietary coconut for the prevention and treatment of Alzheimer’s disease: potential mechanisms of action. Br J Nutr. 2015 Jul 14;114(1):1-14. doi: 10.1017/S0007114515001452. Epub 2015 May 22. PMID: 25997382.

[6] Law TH, Davies ES, Pan Y, Zanghi B, Want E, Volk HA. A randomised trial of a medium-chain TAG diet as treatment for dogs with idiopathic epilepsy. Br J Nutr. 2015 Nov 14;114(9):1438-47. doi: 10.1017/S000711451500313X. Epub 2015 Sep 4. Erratum in: Br J Nutr. 2016 May;115(9):1696. PMID: 26337751; PMCID: PMC4635653.

[7] Hewlings, S. Coconuts and Health: Different Chain Lengths of Saturated Fats Require Different Consideration. J. Cardiovasc. Dev. Dis. 2020, 7, 59. https://doi.org/10.3390/jcdd7040059

[8] Vigliar R, Sdepanian VL, Fagundes-Neto U. Biochemical profile of coconut water from coconut palms planted in an inland region. J Pediatr (Rio J). 2006 Jul-Aug;82(4):308-12. doi: 10.2223/JPED.1508. PMID: 16912834.

[9] Aragón Vargas, Luis Fernando, & Pérez Idárraga, Alexandra (2011). REHIDRATACIÓN POST-EJERCICIO CON AGUA DE COCO: ¿IGUAL O MÁS EFECTIVA QUE UNA BEBIDA DEPORTIVA?. MHSalud, 8(1). Disponible en:   https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/mhsalud/article/view/533/472

[10] G. S. Vala, P. K. Kapadiya. Medicinal Benefits of Coconut Oil (A Review paper). International Journal of Life Sciences Research ISSN 2348-3148 (online). Vol. 2, Issue 4, pp: (124-126), Month: October – December 2014, Available at:www.researchpublish.com

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